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Troya

 

¿Qué es Troya en la actualidad?
Yacimiento de Troya en la actualidad

Si hay una ciudad mítica por excelencia esa es Troya. Todo el mundo ha oído hablar alguna vez de ella, del famoso caballo, de Helena o de Aquiles. Pero en este artículo, además del mito, también podrás descubrir la ciudad de Troya real.

Las claves de Troya

¿Donde está Troya?

La antigua ciudad de Troya, que también era conocida con el nombre de Ilios o Ilión, se encontraba en la costa noroccidental de Asia Menor,en concreto en la colina de Hissarlik, en la actual Turquía. Su posición próxima al estrecho de los Dardanelos, comunicaba el Egeo con una pequeña porción de agua que constituía la antesala del Mar Negro.

¿Existió la Guerra de Troya?

No es fácil responder a esta pregunta. Pero es posible que el recuerdo de una guerra de Troya se mantuviese vivo en el recuerdo de los antiguos griegos, aunque no sucedería tal y como en narrada en la Ilíada y otros textos antiguos, sino que estas narraciones estarían mezcladas con tradiciones y costumbres magnificadas de otros conflictos. Tampoco tenemos manera de saber si Agamenón, Aquiles, o Ulises y otros héroes mitológicos como Hércules existieron realmente.

Protagonistas de la Guerra de Troya

A continuación te dejamos una selección de los principales protagonistas, dioses y héroes, de la Guerra de Troya.

A continuación te dejamos un vídeo muy entretenido sobre Heródoto, la ciudad de Troya y el mito. Pero para enterarte de todas las claves sigue leyendo después del vídeo.

El autor del mito: Heródoto

Los antiguos griegos pensaban que un poeta del siglo VIII a. C., al que dieron el nombre de Homero, fue el encargado de componer los dos poemas épicos griegos por excelencia: Ilíada y Odisea.

No sabemos casi nada sobre la vida de Heródoto, y lo poco que sabemos se encuentra más cerca del terreno de la especulación que de la realidad. Lo que es seguro es que la redacción de los poemas homéricos fue la última etapa de un proceso de transmisión oral en los relatos de la guerra de Troya y los viajes de vuelta de los héroes aqueos a sus casa serían transmitidos por rapsodas, una especie de trovadores medievales.

Por tanto, la Odisea y la Ilíada conservarían la memoria de unas costumbres y formas de vida propias de los micénicos que habitaron en Grecia durante la Edad del Bronce.

Expresiones relacionadas con el mito de Troya

Hoy en día, casi sin darnos cuenta, empleamos varias expresiones que guardan relación con el ciclo troyano. A continuación vamos a ver las más conocidas:

  • Arde Troya: Durante su embarazo, Hécuba, la esposa de Príamo, soñó un día que daba a luz a dos serpientes de fuego, angustiada, despertó de su pesadilla gritando que Troya ardía y este es el origen de tal expresión.
  • Caballo de Troya: Aludiendo al famoso caballo con el que los griegos accedieron a la fortaleza de Troya se quiere referir a cuando alguien tiene un plan o artimaña para conseguir algo.
  • Troyano: En informática se trata de un archivo que contiene un archivo dañino camuflado. Una vez que consigue entrar en el ordenador es capaz de destruir toda la información que contiene. Vemos, pues, que la palabra troyano es una clara referencia al caballo del mito de Troya.
  • Odisea: Pasar toda una odisea o vivir una odisea es una expresión común hoy en día que evoca el largo viaje de vuelta a casa de Ulises / Odiseo, en el que tuvo que pasar por multitud de contratiempos y enfrentarse a seres mitológicos como las sirenas o el cíclope Polifemo, hasta llegar a su hogar donde le esperaban su esposa Penélope y su hijo Telémaco.
  • Talón de Aquiles: Utilizamos la expresión talón de Aquiles para aludir al punto débil de algo o alguien, aludiendo al único punto débil del héroe griego Aquiles.

¿Cómo era la ciudad de Troya?

El mito contado por los autores clásicos está claro, pero según las fuentes escritas y arqueológicas ¿cómo era en realidad la ciudad de Troya?

En cualquier caso, gracias a las excavaciones de M. Korfmann sabemos que la ciudad de Wilusa era un asentamiento extenso, con una acrópolis amurallada y una población de entre 6.000 y 10.000 habitantes.

La antigua ciudad se disponía según el antiguo modelo de población anatolio, con una acrópolis y un barrio bajo densamente poblado protegido por un foso y otra muralla. Este barrio creció creció en la segunda mitad del II milenio a. C. y fue necesaria la construcción de un segundo foso.

¿Cómo fue destruida Troya?
Ruinas de Troya en la actualidad

La ciudad era al mismo tiempo un lugar residencial y comercial. Estaba dirigida por un gobierno civil y su riqueza radicaba en la importancia como centro comercial debido a que se encontraba en un lugar estratégica para los intercambios, ya que controlaba el tráfico comercial entre el Egeo y el Mar Negro y entre Asia y Europa.

Su situación estratégica propició la creación de una ciudad cosmopolita, aunque anatólica según su posición geográfica e impronta arquitectónica, funcionando como puerto comercial, granero, centro de manufactura para materias primas y gran mercado. Esto llevó a Korfmann a plantear la posibilidad de que Troya hubiese funcionado como una plataforma de apoyo al tráfico costero e isleño en el Egeo nororiental.

Lógicamente, un lugar de esta importancia debió atraer el interés de las grandes formaciones políticas. Un ejemplo de ello es el sello luviográfico encontrado dentro de la ciudadela o la correspondencia hitita que indica un lazo político muy antiguo entre Hatti y Wilusa.

Cronología de Troya

Las excavaciones en la colina de Hissarlik han documentado varios niveles de ocupación desde comienzos del III milenio a. C. La secuencia cronológica de la ciudad es la siguiente:

  • Troya I-III (2900-2300 a. C.)
  • Troya IV-V (2300-1700 a. C.)
  • Troya VI-VIIA (1700-1200 a. C.)

El nivel VIIA sería el de la guerra contada por Homero. La arquitectura y la cultura material de la ciudad serían radicalmente diferente a las de la fase anterior. La muralla se amplió hasta alcanzar una circunferencia de 552 m. que abarcaba unos 20.000 m2.

La muralla, de 8 m. de altura y 4 o 5 de grosor, fue construida mediante bloques de sillería cuidadosamente tallados, presentaba salientes y torres de más de 10 m. de altura. La técnica y envergadura de la obra no dejan dudas de la existencia de una compleja organización social.

A pesar que la parte central de la acrópolis fue removida en época helenística se pudo reconocer durante las fases VI y VIIA la existencia de varios edificios de gran tamaño, algunos de dos plantas. Además de la ciudadela o acrópolis, Korfmann descubrió que esta época existió una ciudad baja.

Troya en la actualidad

Vale, te hemos dicho que Troya se encontraba en la colina de Hissarlik, en la actual Turquía, pero ¿qué es Troya en la actualidad?, ¿queda algo de ella?

¿Dónde estaba Troya en la actualidad?
Estatua del caballo de Troya en Çanakkale

Los restos de la mítica ciudad de Troya, que fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 1998, son visitables y se encuentran cerca de Çanakkale, una ciudad portuaria en la que se levantó una estatua del caballo de madera utilizado en la Guerra de Troya. La ciudad de Çanakkale también posee un museo arqueológico con piezas de antiguas ciudades cercanas como Asos o la propia Troya.

Desde la ciudad de Çanakkale puede tomarse un bus por aproximadamente 1,5 € que te lleva hasta la misma entrada al yacimiento de Troya. Una vez allí, la entrada cuesta unos 6 € (35 liras turcas).

Troya y Wilusa

Por documentos de la época como el “Tratado de Alaksandu” sabemos que Troya era conocida por los hititas con el nombre de Wilusa y Wilos por los griegos. Además, en el siglo XV los hititas mencionan “el país de Wilusa”, que se encontraba en una región llamada Taruwisa o Truwisa, lo que recuerda mucha al nombre de Troya.

La primera identificación entre Wilusa y Troya la propusieron J. Garstang y O. R Gurney, algo que se vio respaldado por varios linguistas y confirmado en 1997 cuando Frank Starke encontró un manantial subterráneo como el mencionado en el citado tratado entre hititas y troyanos.

Pero Wilusa no sería solamente la ciudad, sino un reino de unos 15.000 km2 cuya capital sería Wilusa. Como entre los hititas era tradición nombrar a los reinos por el nombre de su capital, dicho término haría referencia tanto a la ciudad como al reino.

El Tratado de Alaksandu

Para estudiar la relación que los hititas y Troya pudieron mantener y las relaciones diplomáticas de la época contamos con un documento conocido como “Tratado de Alaksandu”.

Se trata de un tratado entre Muwatali II y Alaksandu de Wilusa y en él se recogen cuestiones como:

  • La obligación de Alaksandu, el rey vasallo, de informar al gran rey, Muwatali II de revueltas o deslealtades de los países vecinos.
  • La obligación de Wilusa de prestar tropas auxiliares al rey de Hatti en el caso de que este entre en guerra.
  • La obligación de Alaksandu de prestar ayuda a los estados vasallos vecinos.
  • La obligación de Wilusa de evitar el tránsito de enemigos de Hatti por su territorio.

Todas esta obligaciones concluyen con una invocación a los dioses, las sanciones previstas en caso de incumplimiento del tratado y las recompensas que obtendría Wilusa en caso de fidelidad al tratado.

La Lengua de Troya

El “Proyecto Troya” encontró el primer documento escrito procedente de la ciudad. Se trataba de un sello de bronce en el que están recogidos dos nombres, uno de ellos un escriba, en escritura jeroglífica luvita y que habría que fechar en torno al 1100 a. C.

El luvita era una lengua emparentada con el hitita y que se hablaba en varias regiones de la costa de Asia Menor, tal y como lo atestiguan los inscripciones luvitas encontradas.

En Troya también se ha documentado la escritura Lineal A y es que como importante centro comercial que era, en la ciudad debieron entrar en contacto muchas lenguas y culturas, prueba de ella son las cerámicas micénicas documentadas en la antigua Wilusa.

LLegados a este punto surge la pregunta de qué lengua se hablaría en Troya. Para F. Starke en la ciudad se hablaba luvio. Sin embargo, J. Latacz mantiene que el luvio tan solo era la lengua de la clase dirigente, ya que la ciudad se encontraba dentro del ámbito anatólico e hitita, pero la gente podría haber hablado otro idioma.

Troya y los Pueblos del Mar

La destrucción de Troya coincidió en el tiempo con una época de inestabilidad en todo el Próximo Oriente, en donde se produjeron una serie de destrucciones generalizadas provocadas por los que las fuentes denominan los Pueblos del Mar.

En torno al 1200 cambió todo el mapa geopolítico de Oriente Próximo. El mundo existente hasta entonces desaparece. Aparentemente las destrucciones están provocadas por unos pueblos venidos de fuera y obligaron a un replanteamiento del mapa político, la distribución de los asentamientos, la cultura material y la ideología. Cabría determinar si estos Pueblos del Mar tendrían alguna relación con la destrucción de Troya.

La crisis del final de la Edad del Bronce

Según M. Liverani los ataques de los Pueblos del Mar pudieron ser importantes, pero por sí solo no explican el colapso de un modo y formas de vida. Si el sistema colapsó fue porque los estados orientales ya tenían problemas que venían de la Edad del Bronce y los ataques lo que hicieron fue agravar estos problemas.

En Ugarit, a finales del siglo XIII a. C. se vivía una ruina progresiva del medio rural, algo que sucedería igualmente en todos los reinos de Siria. Igualmente, parece que se produjo un incumplimiento de funciones por parte de la realeza, se incrementó el bandidaje y la inseguridad, la gente huye del palacio y la influencia del palacio y parece que muchos archivos son destruidos.

Sin embargo la crisis no fue igual en todos los lugares. En Carchemish se aprecia una continuidad y no se observan destrucciones a finales del bronce Tardío. Ante esta situación, surge la pregunta si esta inestabilidad fue la misma que afectó a Troya y si los responsables de la destrucción de la ciudad fueron los Pueblos del Mar.

La Guerra de Troya en la literatura griega antigua

Los habitantes de la antigua Grecia tenían una visión del mundo asentada en un conjunto de costumbres y creencias que conformó una variada y compleja mitología.

Un importante numero de autores clásicos recogen leyendas sobre las épocas más remotas en las que los reyes descendían directamente de los dioses. De todas estas epopeyas, la más conocida de todas fue, sin duda, la Guerra de Troya, un conflicto que enfrentó a los antiguos griegos con sus vecinos de la costa asiática del Egeo.

Ningún otro mito ha influido tanto en el arte, la literatura o en la política de nuestro ámbito cultural. Hoy en día la Guerra de Troya sigue inspirando a novelistas y cineastas, incluso expresiones como “arde Troya”, “talón de Aquiles” o “caballo de Troya” aluden directamente a la leyenda troyana.

Las primeras versiones de la epopeya se agruparon en el denominado “Ciclo Troyano”. Historias que relataban distintos episodios del mito. De todas estas narraciones la más conocida es la Ilíada. Obra atribuida a Homero que se cree fue escrita en torno al siglo VIII a. C., después de un largo periodo en que la historia habría sido relatada de manera oral.

Pero no solo la Ilíada recoge la famosa “Guerra de Troya”. En los Cantos Ciprios, otro poema de la literatura griega antigua se narran acontecimientos anteriores de la guerra anteriores a los de la Ilíada. La Etiópida continúa con el relato de Homero hasta la muerte de Aquiles. También tenemos la Pequeña Ilíada y el Ilioupersis que narra el saqueo de Troya. Por último también tenemos los relatos llamados Notoi, que narran los viajes de vuelta a casa de los principales héroes de la Guerra de Troya. Aquí, el más conocido es la Odisea.

La influencia del mito de Troya

La antigüedad

Los griegos de la antigüedad clásica no dudaban que la guerra de Troya había sido un acontecimiento real. Heródoto, el primer historiador de la humanidad dató la destrucción de Troya en el 1250 a. C. Eratóstenes, por su parte, se inclinaba por una fecha más tardía y proponía que la ciudad de Troya cayó en el 1184 a. C. Manetón, en su obra Aegyptiaca indicaba que la caída de Troya se produjo al final de la XIX Dinastía egipcia, o lo que es los mismo, desde mediados del siglo XIII a. C. a comienzos del siglo XII a. C.

Por último, en cuanto a los autores griegos se refiere, Tucídides aunque escribió sobre hechos posteriores en su obra Historia de la Guerra del Peloponeso, no dudaba de la existencia de una guerra entre aqueos y troyanos.

El mito de Troya también fue conocido en el mundo persa. El rey Jerjes, en su camino hacia Grecia sacrificó varias reses en honor a Atenea. En ese mismo lugar Alejandro Magno rindió homenaje a los héroes de la guerra de Troya. Además Alejandro se consideraba descendiente de Aquiles.

Los romanos también estuvieron influenciados por el mito de Troya. Virgilio en su Eneida cuenta la huida de Eneas hasta la región del Lacio, donde construirá la ciudad de Roma y se casará con la hija del rey Latino. Además los romanos pensaban que el Paladio de Troya autentico fue transportado por Eneas a Roma, pues el que robaron los aqueos era uno falso.

La familia Iulia se consideraba descendiente de Ascanio o Iulio, hijo de Eneas. Si a esto le añadimos que pensaban que poseían el Paladio original se arrogaron el derecho de obtener el antiguo poder de Troya y dominar el Mediterráneo.

El Marmor Parium

Además de las fechas propuestas por los historiadores clásicos, en la isla de Paros se encontró una estela de mármol que presentaba una inscripción de época helenística relacionada con la guerra de Troya. La estela, conocida como Marmor Parium narra la conquista de la ciudad y la data en el 5 de junio de 1209 a. C.

Esta precisión del Marmor Parium es interpretada por los historiadores a que toma la fecha de la Pequeña Iliada, un poema que situaba el saqueo de Troya en la medianoche de una luna llena, algo que desde el punto de vista astronómico solo sucedería antes del solsticio de verano.

El ciclo troyano en la Edad Media

Los diversos pueblos y tribus que ocuparon Europa tras la caída del Imperio Romano pretendieron emparentarse con algunos de los héroes de la batalla de Troya, Fueron varios los monarcas medievales que decían descender de Frigias, un héroe troyano que habría escapado de la destrucción de Troya y se había asentado en los valles del Danubio y el Rin.

Así las cosas el pueblo franco se hacía descender de un tal Francus, que pertenecería a la misma familia que Frigias, y los británicos de un descendiente de Eneas llamado Bruto. Si bien estos parentescos parecen bastante artificiales no lo es, en absoluto, el hecho de que todos estos pueblos sentían admiración por la cultura clásica.

Troya en la Edad Moderna

Con la llegada de la Edad Moderna empezó a ponerse en cuestión qué había de realidad y qué de ficción en el mito de Troya, ya que era obvio que los poemas homéricos recogían varios episodios fantasiosos. No faltaron en esta época quienes pusieron en duda la veracidad de la historia, incluso los que pensaban que la ciudad de Troya ni siquiera habría existido.

Surgía así la pregunta, ¿Había existido una guerra en Troya?

Esta pregunta no se resolvería hasta el siglo XIX con el descubrimiento de las ruinas de Troya en la colina de Hissarlik por parte de H. Schliemann.

Troya: la película

La Guerra de Troya tampoco ha pasado desapercibida para el séptimo arte. En el año 2004 se estrenó en los cines una película inspirada en la obra de Homero y en la Eneida de Virgilio, protagonizada por Brad Pitt, Orlando Bloom o Eric Bana. Sin embargo, en la versión cinematográfica Helena y Paris consiguen huir de Troya, obviando así la obra de Homero en la que se indica que Helena regresó con Menelao a Grecia.

La película, producida por la Warner Bros obtuvo un importante éxito, recaudando cerca de 500 millones de dólares estadounidenses. A pesar de ello no consiguió premios en los grandes festivales cinematográficos ni en los Oscars. Tan solo Brad Pitt consiguió el galardón a mejor actor en los Teen Choice Awards entregados por la cadena FOX en la categoría de mejor actor.

Fuentes y referencias:

  • AGHION, I., BARBILLON, C. y LISSARRAGUE, F. (2008), Guía Iconográfica de los Héroes y Dioses de la Antigüedad, Alianza Editorial, Madrid.
  • LATACZ, J. (2003), Troya y Homero: La resolución del Enigma, Destino, Barcelona.
  • MOREAU, C. (2005), La Guerra de Troya, Oberón, Madrid.
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